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Artículos
EMDR
INTRODUCCIÓN
A LA PSICOTERAPIA EMDR.
Por Jesús
Sanfiz Mellado, psícologo clínico, EMDR LII
EMDR es
una terapia psicofisiológica, que utiliza técnicas utilizadas
por diversas aproximaciones terapéuticas, y aprovecha los mecanismos
naturales fisiológicos de nuestro cerebro para sanar los problemas
de estrés y trauma. Estos mecanismos naturales de curación
de nuestro cuerpo -como el sueño REM- son los que de una forma
natural permiten que afrontemos cotidianamente los estados de estrés
de una manera adaptativa, creando conexiones con experiencias pasadas,
activando los procesos de resolución de problemas, reduciendo el
estrés emotivo y contribuyendo a generar nuevos aprendizajes.
Es también una conceptualización respecto a como afecta
el dolor emocional producido por el trauma psicológico en las personas,
como evoluciona y como afecta a sus cuerpos.
Decíamos que EMDR es una aproximación estructurada que sintetiza
elementos de otras psicoterapias eficaces, como la terapia psicodinámica,
cognitivo-conductual, centrada en la persona y centrada en el cuerpo.
La integración de estas aproximaciones con los elementos característicos
de EMDR, como la exposición a los recuerdos asociados al trauma,
la vivencia emocional, y la estimulación bilateral alterna a los
dos hemisferios cerebrales y la libre asociación constituye una
serie específica de procedimientos y protocolos estructurados para
los trastornos que son tratados con EMDR.
Entre estos trastornos tratados con EMDR podemos citar los problemas de
ansiedad, psicosomáticos, trastorno por estrés postraumático,
dolor, dolor crónico, adicciones, trastornos de la alimentación.
Cuando nuestro cuerpo no puede resolver de forma adaptativa las experiencias
perturbadoras, queda en nuestro interior una herida, un dolor emocional,
que en esos momentos se solucionó como se pudo, y que permanece
tapado en nuestro interior y puede volver a manifestarse más adelante
impidiendo nuestro desarrollo normal o surgir de forma abrupta en forma
de ansiedad, fobia, problema psicosomático, e incluso puro dolor
físico. En como nos afecta a todos los niveles se puede leer en
el artículo "Cómo afecta a las personas el estrés"
(Sanfiz, 2004). Por ejemplo, una víctima de abusos puede saber
racionalmente que no tuvo la culpa de la agresión, pero ese conocimiento
no se integra con su recuerdo del suceso y las emociones producidas, y
la persona puede continuar sintiéndose responsable. La intervención
del terapeuta consiste en integrar los pensamientos apropiados y eliminar
el dolor psíquico y físico de aquella agresión, que
puede perdurar durante mucho tiempo bloqueada en nuestro cerebro.
Las imágenes resultantes de los estudios hechos con tomografía
cerebral (Levin, Lazrove, van der Kolk, 1999) indican una activación
en el lóbulo prefrontal cuando los sujetos recuerdan la experiencia
traumática, antes del tratamiento. Después de tres sesiones
de EMDR, se ve un incremento en el metabolismo del lóbulo prefrontal,
que podría reflejar una actividad del lóbulo facilitando
una atribución de significado a nuevos estímulos sensoriales.
EMDR podría también ayudar a los pacientes a generar asociaciones
entre informaciones anteriores fragmentadas y disociadas, facilitando
el acceso a la información contenida en las redes mnésicas
y permitiendo nuevos aprendizajes. Los recuerdos útiles son almacenados
con las emociones adecuadas y quedan disponibles para ayudar a elaborar
decisiones y comportamientos futuros mientras que las informaciones y
los recuerdos disociados (activación excesiva, emociones desequilibrantes,
creencias irracionales) quedan fuera del circuito útil.
Diversas hipótesis intentan explicar cómo el movimiento
de los ojos ayuda a elaborar e integrar la información (Giannantonio,
2003): algunos estudios tempranos, a partir de los años 60, indican
una correlación entre los movimientos oculares y el cambio de contenidos
cognitivos (Antrobus, 1973, Antrobus, Singer 1964); un refuerzo de la
memoria episódica (Christman, Garvey, 2000)¸ una disminución
de la emocionalidad negativa relativa a la memoria autobiográfica
(Andrade, Kavanagh, Baddeley, 1997), y una disminución en la vivencia
de las imágenes de recuerdos (Andrade et al., 1997, Sharpley, Montgomery,
Scalzo, 1996; van den Hout, Muris, Salemink, Kindt, 2001). Investigaciones
preliminares sostienen la hipótesis de que los movimientos oculares
estimulan una respuesta de orientación, o un reflejo de exploración,
que estimula estados fisiológicos instintivos que pueden inhibir
o modificar la respuesta de ansiedad aprendida (Barrowcliff, MacCulloch,Gray,
2001; Wilson,Silver, Covi, Foster, 1996). Recientes investigaciones neurobiológicas
relacionan la hipótesis (Stickgold, 2002) de que los movimientos
oculares pueden activar procesos neurológicos que imitan las funciones
del sueño REM y sus mecanismos de elaboración de la información.
REFERENCIAS
Andrade, J., Kavanagh, d. Baddeley, A. (1997). Eye-movements and visual
imagery: a working memory approach to the treatment of post-traumatic
stress disorder. British Journal of Clinical Psychology, 36, 209-2223.
Antrobus J.S. (1973). Eye movements and non-visual cognitive tasks. In
V. Zikmund: The oculomotor system and brain functions, London: Butterworths,
354-368
Antrobus, J. S., Singer, J. (1964) Eye movements, accompanying daydreams,
visual imagery, and thought suppressions. Journal of Abnormal and Social
Psychology, 69, 244-252
Barrowcliff, A., MacCulloch, M.J.,Gray, n.S. (2001).The de-arousal model
of EMDR. Comunicación presentada en el EMDR Europe 2nd Annual Meeting,
London, U.K.
Giannantonio, M. (2003): Psicotraumatologia e Psicologia dell'emergenza,
Ecomind, Salerno.
Stickgold, R. (2002). EMDR: aputative neurobiological mchanism of action.
Journal of Clinical Psychology, 58, 1, 61-75.
Van den Hout, M., Muris, P., Salmink, E.and Kindt, M (2001) Autobiographical
memories become less vivid and emotional after eye movements. Britisch
Journal of Clinical Pychology, 40, 121-130.
Wilson, D. Silver, S.M., covi, W. Foster, S. (1996) Eye moviment desensitization
an reprocessing: Effectiveness and autonomic correlates. Journal of Behavior
Therapy and Experimental Pschiatry, 27, 219-229
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